¿Inversión de nombres?

txakurra-kotxean-img_2746
Fotografía cortesía de Segundo Oar-Arteta. Archivo Fotográfico Labayru Fundazioa.

Hasta hace no mucho tiempo de igual forma que se repiten nombres de caseríos (Etxebarri, Bideondo…), barrios (Agirre, Zabala…) o calles (Artekale, Barrenkale…) en muchos pueblos, otro tanto ocurría con los nombres de los animales domésticos.

Así era frecuente que se les impusiera nombres por las características físicas, carácter, aspecto, color del pelo… Los perros podían llamarse: Zuri (blanco), Beltza (negro), Txiki (pequeño), Lagun (amigo), Bat (uno) o en castellano: Linda, Laika, Perla, Sol… Otro tanto puede decirse de ovejas, bueyes, vacas, caballos y yeguas. A los perros se les ponía también nombres irónicos de políticos, tales como Trotsky, Stalin o Prim.

Con las personas ocurría algo parecido. Los padres o los padrinos acostumbraban poner al recién nacido el nombre del santo del día o una advocación de la Virgen, u otro tomado de la hoja del calendario, del santoral cristiano, el martirologio o de tradición familiar. Luego por influencia del cine y la televisión se fueron introduciendo nuevos nombres y más tarde otros que hacen referencia a la naturaleza, topónimos y extraídos de documentación antigua.

Desde hace algunos años se observa un fenómeno curioso. En los núcleos urbanos comenzó la costumbre de llamar a los perros como a las personas, comenzando por nombres más o menos comunes: Lola, Pepe, Olga…, y el uso se ha extendido a muchos lugares a la vez que se ha ampliado el nomenclátor onomástico. Ahora es común toparse con perros o gatos que se llamen: Rogelio, Margarita, Matilde, Rita…

En paralelo, se comenzó a inscribir a niños y niñas en el Registro Civil con nombres que antes hubieran resultado inconcebibles. Para varón: Iraultza (revolución), Antzoka (teatro), Ekaitz (tormenta), Zigor (castigo) y para mujer: Oinaze (dolor) o Urtza (cantidad de agua), de los que algunos tal vez desconozcan la traducción o piensen que suenan distinto en euskera que en castellano.

A perros y gatos se les lleva al peluquero, se les compra comida especial y ropa de abrigo de moda, y se les pasea en coche de perro.

¿Estos cambios son tendencia? ¿Perdurarán en el tiempo?

Segundo Oar-Arteta – Etniker Bizkaia – Grupos Etniker Euskalerria

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s